
Cesarea Evora, la embajadora de Cabo Verde
Procedente de Cabo Verde, Cesarea Evora es conocida como la principal representante del estilo morna. Este estilo musical está asociado a las islas y combina la percusión de África Oeste con los fados portugueses y las modhinas brasileñas. Evora comenzó a cantar a la edad de 16 años, acompañándose de una guitarra, y su talento se propagó pronto por todas las islas, hasta que a finales de los años 60 dos de sus mayores éxitos se comercializaron como álbumes en Holanda y Portugal. Sin embargo, Evora nunca salió de su país y abandonó el mundo de la música a mediados de la siguiente década de los años 70, hasta que en 1985, a la edad de 45 años, decidió volver a sus orígenes musicales a través de su colaboración en la grabación, en Portugal, de una antología dedicada a cantantes femeninas de Cabo Verde. A la grabación de la antología en Portugal, le siguió, poco después, otras sesiones de grabación en París, con las cuales se produjo como resultado los cuatro álbumes de Cesarea Evora publicados entre los años 1988 y 1992. A partir de entonces, la fama internacional de su nombre comienza a iniciarse y Evora empieza sus giras de conciertos por Europa, África, Brasil y Canadá. A estas giras siempre les acompañan pequeñas visitas a EE.UU. para ofrecer conciertos a la diáspora caboverdiana que reside allí. A comienzos de 1995, Evora viaja por primera vez a América y en los años siguientes realizará los trabajos que consolidaron su fama mundial: ’Cabo Verde’ (1997), ’Mar azul’ y ’Café Atlantico’, ambos en 1999.’La diva descalza’’La diva aux pieds nuds’ (La diva descalza) es el disco con el que Cesarea Evora vuelve a conectar con el público tras su vuelta a los escenarios. Con este trabajo, la reina de Cabo Verde rinde un amplio homenaje a las mujeres pobres de todo el mundo. La pieza musical con la que se inicia el trabajo, ’Bia Lulucha’, es una canción tradicional acompañada por un ritmo de baile de discoteca y se convirtió en todo un éxito para la comunidad caboverdiana. Su versión de una samba de Vincius de Moraes y Carlos Jobim también cobra fuerza y destaca el tratamiento vocal que aquí ofrece la diva. Como siempre, su estilo de mornas en este álbum queda muy marcado. Evora consiguió hacer muchos mejores trabajos en los años posteriores a este álbum, aunque no se puede olvidar que en este ’La diva aux pieds nuds’ la diva consiguió unas canciones llenas de fuerza y se rodeó de los mejores círculos de músicos caboverdianos.
Cesarea delcalza, Cesarea de los pobres, de los sin tierra, gracias por solidarizar con los muchos que nada tienen, son multitudes que abrazan la nostalgia de sus canciones, transversales a las culturas y clases sociales.
