miércoles, 8 de agosto de 2007

LA ETICA DE LA LIBERACION EN TIEMPOS DE POST MISERIA

Trabajo desarrollado para la asignatura de Ética, de universidad Arcis en la Carrera de Psicología quinto año
ETICA DE LA LIBERACION EN LA POST MISERIA
Erika Ortiz Bastias



Latinoamérica es una sociedad en que la identidad ha estado replegada a la supremacía de los poderes desde los orígenes de la conquista. La sistematización de las instituciones en pos de una ética occidental, produjo un ser, constituido en la negación misma de su ser, al menos aparentemente. La Totalidad de la nueva cultura impuesta, absoluta y excluyente de la cosmovisión del indígena, produjo el abismo de una alteridad ausente. El devenir de Latinoamérica, subyace en un no ser, en una conquista donde el “otro” se funda en la cosificación de “lo mismo”, en síntesis en “materia de ego moderno” (1) (Dussel, Enrique, Op Cit, pp 46.)
El despliegue de una serie de normas y leyes, para la subyugación del indígena potenciara el poder normador y su permanencia. Serán entonces las instituciones como la Iglesia, Escuela, Ejército, que pretenderán perfilar a un hombre domesticado, que se inscribe en la conciencia de la Modernidad, remplazando su pasado por el porvenir, una promesa obligada, a sangre y fuego.

La Modernidad traía consigo una moralidad “superior”, que debía educar a los indígenas (primitivos para los europeos), modelando a nombre de la razón, nuestro continente, paradójicamente la razón otorgo al castigo, como una praxis, que ejercía verdad, subyugación y dominio. Dussel lo interpreta como el “mito irracional” que justificaba la violencia en pos de un concepto emancipador racional. En tanto el descubrimiento es mas bien un “en-cubrimiento de lo no europeo” (2) Es el mismo Nietzsche cuando afirmara que "Dios ha muerto" señalaba la desaparición de la esencia y su sustitución por la apariencia. La racionalidad y el humanismo en ella asentado, es la expresión de la muerte misma.

Los siglos posteriores pretendieron acentuar una forma de dominio totalizador, que anulaba todo proceso de permanencia de memoria indígena y en tanto, de valor de la esencia del otro, como un otro. El poder ejercido en Latinoamérica, contenía el vació esencial del mismo, la “aparente "fuerza", violencia o potencia institucionalizada encubre una debilidad presentida y un temor ante lo peligroso inminente y sin embargo desconocido. Se sabe, esencialmente, que el orden que lo funda es inconsistente y que el Otro negado bajo la dominación es más vida, más fuerte, más futuro, porque está en la justicia, en la razón y en el ser libre”(3)
(1) Enrique, Op Cit, pp 46 “La pretensión Hegemónica de la Cultura Occidental y EL Sincretismo de Nuestro Espacio-Tiempo”
(2) 1492 El encubrimiento del otro Hacia el origen del "Mito de la Modernidad" Enrique Dussel, Pág.2 Olver Quijano Valencia
(3) pag88-89”PARA UNA ETICA DE LA LIBERACION LATINOAMERICANA TOMO II “Enrique


El siglo XX, y las contradicciones esenciales, inscriben al oprimido en una promesa incumplida. El despertar de los movimientos ante el monopolio de violencia e injusticia comienzan a gestarse desde diversos lados del continente, iniciando demandas en movimientos sociales, de campesinos, obreros, indígenas, feministas, ambientalistas, cobrando un espacio desde la exclusión, concientes que “ La Totalidad encubre la dominación haciéndola pasar como objetivamente verdadera, real, inevitable”(4)
Las políticas económicas de la globalización, han invisibilizado aun mas las periferias de las ciudades y países. La ironía es constatar que a mayor capital, mayor pobreza, para la población. Los oprimidos, en tanto, rearticulan experiencias llevándolas al límite, en visión de sus opresores, acciones generalmente al margen de la hegemonía de la ley, donde se hace prevalecer la vida misma, por lo tanto, la acción convoca a enfrentar la ética imperante, y no es menor el propósito, ya que apunta a una transformación cualitativa de la totalidad social a través de los oprimidos.
El debate ético- político actual, se inscribe en las “democracias débiles de América Latina”, caracterizado por una fuerte tensión entre el modelo neoliberal y la democracia. En este contexto, aparece la formulación ética contextualizada que se levanta desde la víctima misma, produciendo un paradigma emergente, plural en las demandas, y con cierta anarquía y descrédito a la ética que rige a las políticas dominantes.

Ética de la Liberación

La Ética de la Liberación, para Enrique Dussel (5) es aquella que nace en la praxis del oprimido o víctima. Latinoamérica, tiene historia al respecto, ésta se diseña en el reconocimiento del propio margen, aquel que no es visualizado, por el sistema dominante. Por lo tanto, el hacer conciencia y poner en practica aquella ética que nace del dolor , la inequidad, y la injusticia, el hambre, el principio que activa una filosofía que niega la mirada clásica y occidental, denominándosela filosofía de la Liberación.
El Movimiento Zapatista, los movimientos obreros, indigenistas, de estudiantes, entre otros, han fundamentado una nueva ética en Latinoamérica en que se da cuenta de la falacia que esgrime la moral occidental. La reflexión y puesta en escena que hace Dussel de la Ética de la Liberación a partir de 1970, en números textos y conferencias, comprende que el método analítico realizado es a partir de la víctima, siendo esta quien toma conciencia de su dignidad, mas allá de la exclusión que sufre del sistema opresor.
La insurgencia, la rebeldía, es mirada como un acto delictivo para cualquier sociedad, sin embargo, a sido la rebeldía que ha denunciado esa ética tradicional, que en si es la filosofía anacrónica que mueve a los poderes.


4)pag 100, “PARA UNA ETICA DE LA LIBERACION LATINOAMERICANA TOMO II” Enrique Dussel
5)Enrique Dussel, Filósofo latinoamericano nacido en Mendoza, Argentina, en 1934. Radicado desde 1975 en el exilio en México. Su mayor contribución es la Filosofía de la Liberación, donde critica el método filosófico clásico y propone la Analéctica como un nuevo método de pensamiento crítico integral sobre la realidad humana.


En una entrevista realizada al Sub comandante Marcos en la Televisión española este responde a una pregunta realizada por el entrevistador Jesus Quintero,en el programa “El Loco de la Colina.”. El periodista, enuncia respecto a la guerrilla o a grupos armados: “Decía Gandhi: son violentos porque están desesperados, el Sub Comandante responde “Sí, en eso tiene razón. Todos los movimientos que surgen de abajo y que recurren a la violencia son porque, en nuestra desesperación, no encontramos otros caminos, o en nuestro caso como pueblos indios, no encontramos lugar para nuestra palabra y para nuestro rostro.
Hay que diferenciar esa violencia producto de la desesperación, de tratar de sobrevivir y de ser mejores, a la violencia que se usa desde arriba para tratar de conquistar y de dominar, que también es la otra parte de la historia de la humanidad, de la historia de arriba”(6)

Por lo tanto la historia personal y la interrelación en la exclusión misma, construye el desarrollo de la Ética de la Liberación generando un accionar anti hegemonizador. La denotación es de un nuevo actor histórico que lucha por sus derechos y cuestiona a los dominadores que castigan su cuerpo y conciencia. Se trata de una ética en que el Otro está presente en la libertad y la equidad.

La ética estandarizada bajo parámetros de la moral burguesa, ejerce en su estructura, una forma de control al oprimido, por lo tanto, el castigo y censura crea una suerte de un supra-actor, que viene a materializar la invisibilidad de la que fue objeto, y es capaz de validar la violencia, como una forma de legitimizar sus derechos. Enrique Dussel la conceptualiza como “coacción legítima”, esto se da necesariamente cuando el individuo intenta simétricamente “salvar” su vida, en un proceso de existencia compleja, allí la liberación se propone como único camino viable y posible.
La sociedad Latinoamericana ha visto como aquel orden que mata, excluye por lo tanto se torna "inevitablemente ilegítimo"Cuando la revolución es legítima y el orden no lo es, estaríamos ante el momento de la Ética de la Liberación “La destrucción de la historia no es sino la actitud apropiada por la que se re-conquista, en contra de la encubridora interpretación vulgar de la historia, el sentido olvidado que fue instaurado por los grandes genios culturales del pasado, es decir, donde esos hombres eran-en-el-mundo”( 7)
Dussel propone que la Ética de la Liberación es una ética de la vida, donde la victima en un grado de autoconciencia debe hacer algo por esa liberación. Enrique Dussel, desarrolla el análisis a partir del concepto de analítica y esto es “el hecho real humano por el que todo hombre, todo grupo o pueblo se sitúa siempre más allá (aná-) del horizonte de la totalidad”.


(6)Entrevista realizada el 15 de junio de 2006, por el periodista Jesús Quintero en video conferencia para el Programa “El Loco de la Colina”
(7)Etica de la liberación",Enrique Dussel, pag, 165


Dussel argumenta que la dialéctica ya no es suficiente: “el momento analéctico nos abre así al ámbito metafísico (que no es el óntico de las ciencias fácticas ni el ontológico de la dialéctica), refiriéndose semánticamente al otro”, en su exterioridad, esto es, en su separación y distinción (Dussel, 1977b: 166).

No olvidemos que naturalizamos tanto la violencia de los otros en nosotros, que el silencio y el miedo son parte de ese “derecho ético” inscrito a sangre y fuego. Naturalizamos lo que vemos a diario y no reflexionamos como el poder esgrime un cierto orden en lo cotidiano, por ejemplo cuando sabemos que se reúnen los presidentes del mundo le llamamos Cumbre y cuando se reunen los pobladores, o los campesinos, eso se llama protesta, y los organismos de seguridad, comienzan a desplegar su represión, a la cual le llaman control.



Ética de la Liberación y post-miseria

El 23 de mayo del 2006, el diario O Globo de Brasil en su Editorial Segundo Cuaderno, publicó una "Entrevista a Marcola del PCC". Él es Marcos Camacho, jefe de la banda carcelaria de San Pablo denominada Primer Comando de la Capital (PCC) su discurso “apocalíptico”, nos manifiesta un sentido donde se estructura una ética palpable y sancionadora para quienes han hecho de la ética “estandarizada” una forma de dominio sobre los postergados. Su visión nos habla de una otra lógica que opera en las villas o fabelas olvidadas de Brasil. La liberación de la pobreza y de la precariedad, sólo puede subsanarse mas allá de la ética y la moral establecida por la ley , ya que la inoperancia burocrática, la ceguera económica globalizada, que nos lleva al heterocidio (8), es el resorte que ha generado las economías alternativas, como es la empresa de la droga, la delincuencia y la guerra.

Camacho además, descompone las propias instituciones que lo excluyen o castigan o encierran; la cárcel, se devela tibiamente en su calidad de resguardar o “proteger” al que “delinque”, pero su estructura no permite rehabilitar a quien está dentro de la institución, por lo tanto lo inhabilita para su posterior ingreso a la sociedad. Por otro lado, nos dice que la misma ética que lo castiga, es aquella que es corruptible, con el dinero y el poder que se genera en el margen delictivo.

Cuando descompone las instituciones con la praxis misma, también lo hace con la escuela, lector autodidacta, ha formado sus conocimientos en la calle y en la cárcel, elemento central, que permite refutar toda la política imperante, el conocimiento formal, académico, sabiendo que existen, los vuelven imperceptibles en la propia retórica.

(8) Heterocidio es una muerte generalizada, nacida de las practicas sociales que involucran todas las áreas de poder y ejercer domino a coste de vidas de las victimas u oprimidos de los márgenes
La cultura de la Muerte

Nacidos del cruce de nuestra madre (Latinoamérica) y la muerte (Europa), hemos aprendido a convivir en la barbarie, aunque a ella algunos le llamen orden. La negación de la alteridad, es una forma de violencia y también de muerte, a decir de Levinas "la violencia no consiste tanto en herir y aniquilar como en interrumpir la continuidad de las personas, en hacerles desempeñar papeles en los que ya no se encuentran, en hacerles traicionar, no sólo compromisos, sino su propia sustancia".(9)

No mataras es la consigna que cruza todas las leyes de las instituciones, pero son ellas las que condecoran a los soldados en las guerras, las que traducen la muerte, a un flujo de capitales, las que conversan científicamente con la muerte frente a un pulmón de plástico, o a un dedo levantado para la una aguja letal, generando una estética y una ética para la muerte. Camacho en su entrevista nos dice “La muerte para ustedes es un drama cristiano en una cama, por un ataque al corazón. La muerte para nosotros es la comida diaria, tirados en una fosa común”. También es denotable, como Marcos Camacho es la carne viva que designa la muerte de la intelectualidad y de los conceptos que allí explican la estructura social, la post miseria no alcance a formar parte de la educación formal, ni la sub condición humana en todo su apogeo. “¿Ustedes intelectuales no hablan de lucha de clases, de ser marginal, ser héroe? Entonces ¡llegamos nosotros! ¡Ja, ja, ja…! (M Camacho)
Menciono esta entrevista, porque es a partir de dichas experiencias, que podemos comprender una construcción de identidad y sobretodo de entender que la realidad está dada por un pensamiento que a canalizado acciones, que están al margen de la ley, son penalizadas, pero eso es su praxis misma, laque permite ver otra lógica de país o continente. Si esto es así, el cambio sustancial en las Ciencias Sociales, sería el devenir de nuestra Latinoamérica.
En sentido estricto, se debe comprender que las luchas de hoy son los derechos del mañana. Parece incomprensible tanta violencia y tantas muertes en Latinoamérica, pero sin duda el poder ejercido en los mas diversos ámbitos, proporciona el valor a la practica de la ética de la liberación como una ética de la vida, dirá Dussel. Es entender que las periferias se levantan en las lógicas de alteridad y en contra de la “voluntad del poder”. Así y sólo así, se ha podido visualizar una nueva filosofía o ética, desde el oprimido desde el Otro, que es negado como bajo la ciega reflexión de lo Mismo.
Foucault, habla de la sustancia de la ética en el sentido de aquello que en el ser del sujeto está abierto a una transformación histórica. Y es la libertad práctica la que nos invita a esta transformación. Es la posibilidad de dar un "nuevo impulso, lo más vasto posible, a la obra inacabada de la libertad"(10)


(9)www.reis.cis.es/REIS/PDF/REIS_102_031167995793345.pdf

(10)“Faragmentos de la Realidad Social Posmoderna” Eduardo Bericat


Con que ética puede actuar el opresor, cuando la figura inicial del concepto con la que se fund(i)ó continente, ve agotado su discurso, y sólo le resta exacerbar su dominio en la difusión de un clima de miedo, expuesto en los mas media, detentando la violencia siempre es los otros, en aquellos que se alejan del orden, entonces solo se evidencia la punta de iceberg de la problemática general, en consecuencia están en el tapete “los buenos y los malos”.

El poder ha naturalizado su dominio y su discurso lineal, que lo ejerce en múltiples niveles de la sociedad, consiguiendo articular como verdad, su cultura de la muerte. El miedo, el temor al otro, es administrar y perpetuar una forma de poder, entonces nos garantiza seguridad en las redadas a narcos y delincuentes, conocemos las víctimas, las opiniones de quienes hablan de la seguridad ciudadana, de tolerancia cero, de construcción de cárceles; hay despliegue de cámaras aquí, allá, en la esquina, en el banco, en el negocio, en el jardín, en el colegio, en todas partes. Se pagan sumas adiestrando hombres y perros, poniendo halcones y cajitas blancas en los frontis de las casas, como quien pone ristras de ajo para un vampiro. Los ciudadanos de la metropi están en medio del conflicto que ya dejó de ser de clases, o de desigualdad en la distribución de los medios de producción, y como diría Dahrendorf, autor evidentemente inspirado en la corriente marxiana, identifica la pugna o "conflicto" en la distribución del poder.
La pugna de la detentación del poder, la evidencia Marcos Camacho en su entrevista, él nos advierte de quién es quién a la hora de que impere el poder hoy, sin duda, nos habla de la fuerza que opera desde la periferia, en una ética desencantada, donde la violencia ha sido la propia ética del oprimido, allí no hay burocracias para las necesidades básicas, no hay deslealtades que no se cobren, donde la identidad de un pueblo se recobra en la barbarie.

Las percepciones erradas de la comunidad, en el crédito de la información de los mass medias, ponen cada vez mas distancias en la ciudadanía. En Chile, por ejemplo cuando se ve en un joven que habita una población, con aspecto rapero o hip-hopero, se le asigna la condición de flaite o delincuente. Manifestación clara de que la noticia de algún delito solo hace alegoría a la ética establecida, y eso es, porque sólo habla de un pequeño fragmento de la realidad, se simula una verdad que no existe como esencia, en todos los ordenes. Los ingenuos periodistas, al servicio del poder, incapaces de realizar el análisis con profundidad, han encontrado en los barrios bajos, material que asegure el raitting y acredite una moral que es mas bien prejuiciosa, pero que si logra excluir a través de la percepción de la opinión publica, a un segmento determinado. La campaña de Radio Carolina FM, denominada “Piteate un flaite, es la terrible consecuencia de no ver al otro como otro, es una administración desde el poder, de quien debe pertenecer a la vida y quien no, y eso está implícito en la metacomunicación e idiosincrasia, clasista que, mas encima, algunos quieren hacer flamear.
Los periodistas deben entender que la vida de una población es mas que un niño con un arma en sus manos, o la de un joven pastabasero "doblemente angustiado", o de chicos "jugando" a la muerte en las noches y días de los barrios marginales.( En alusión a un reportaje visto en la televisión “Ver para creer Población Santo Tomas, canal 13”, julio 2007)
Ellos son el producto del las malas políticas económicas, que aún en la crisis que estamos, no reconocen su responsabilidad, no se trata de un gobierno específico, es el poder manifiesto a través de toda puesta en escena de la oficialidad del poder.

Es decir, el excluido, el que está en el margen, está señalado, estigmatizado, y no puede ser puesto en circulación mas allá de lo que la misma sociedad ha hecho de él.
Es por ello que la percepción de delincuencia en los sujetos que habitan la sociedad, está directamente ligada con la condición de pobreza (aunque sabemos que el delito está todos los segmentos de la sociedad), por lo tanto, la punición es siempre para el segmento marginal, como si el poder administrara la miseria (en las cárceles de Brasil el 98 %, de los presos son de las fabellas).
Una suerte de alivio social, en que la muerte y el encierro liberan a los “gentiles hombres correctos”, del miedo al agresor.

Marcos Camacho en su entrevista, nos dice, que él es una señal de estos tiempos, con esto, determina que es parte de la necesidad de la fabella, jamás escuchada, es la autogestión nacida de la miseria y la subcondición humana a la que fueron expuestos "Nosotros somos el inicio tardío de vuestra conciencia social". En síntesis Marcola nos indica que el inicio tardío, es una forma revitalizada en la acumulación de la injusticia, en donde toda ética, está negada, salvo la propia, aquella que opone la violencia a la violencia, aunque esto sea perder la vida.


Capital Simbólico, Violencia Simbólica

La seducción es mas fuerte que el poder.
(Baudrillard)

El Poder se ha estructurado desde su anales, como articulador del capital simbólico, que enarbola su propia es a ejercido por el mismo hecho, "violencia simbólica” (Bourdieu) sobre aquellos excluidos, aquellos que no son parte del campo que beneficia mas a los centros que a las periferias.
En las sociedades del capitalismo occidental, la dominación no tendría un éxito tan atroz si no existiera esa característica intrínseca en el ser social, lo simbólico.
La violencia simbólica, como todo lo simbólico en el ser, se encuentra en todos lados de lo social. Tanto los excluidos totales como los que desean competir por los bienes de determinado campo, están obligados a reconocer que los medios con los que los dominantes ya cuentan son los aceptados.)(Bouerdieu)(11)
11)(Bouerdieu 1977, La reproducción. Elementos para una teoría del sistema de enseñanza. Laia. Barcelona, psg 34

Para Foucault el poder es una relación de fuerzas, que produce a los sujetos, por lo tanto, la capacidad de afectar o ser afectada aquella fuerza, es lo que se grafica hoy en estas nuevas ordenes que aun siendo afectadas por el poder han creado mecanismos cada vez mas perfectos y terribles, como bien nos señala Camacho “¿El ejército irá a luchar contra el PCC? Estoy leyendo Klausewitz "Sobre la Guerra". No hay perspectiva de éxito. Nosotros somos hormigas devoradoras, escondidas en los rincones. Tenemos hasta misiles anti-tanque. Si embroman, van a salir unos Stinger. Para acabar con nosotros… solamente con una bomba atómica en las villas miseria. ¿Ya pensó? ¿Ipanema radiactiva?”


El Estado afectado por las fuerzas desbordantes de un otro orden, opone resistencia, y ella se manifiesta focalizando su fuerza en los mas media, se enarbola el símbolo de orden y justicia con mas piquetes de policías, mas periodistas cubriendo la zona de peligro, políticas judiciales blandas, que no es lo mismo que justas, donde se genera en la opinión pública, un mayor desprecio al delincuente y también a aquel que parece delincuente. Las democracias actuales, beneficiando las políticas económicas olvidaron a su suerte los márgenes, y con ello subestimaron las minorías, los desposeídos, la invisibilización en la era de la imagen, parece contradictorio e irónico. Es Marcola mismo en su entrevista que nos dice: “Yo era pobre e invisible. Ustedes nunca me miraron durante décadas y antiguamente era fácil resolver el problema de la miseria. El diagnóstico era obvio: migración rural, desnivel de renta, pocas villas miseria, discretas periferias; la solución nunca aparecía. ¿Qué hicieron? Nada.” . En tanto, circulaba un ideal de país, de continente, en el imaginario de unos pocos, pero esos pocos tenían el poder, y nosotros construimos castillos en el aire, en la esperanza de ser parte de ese territorio feliz, pero jamás se dignaron a llegar a la fabellas, o a cualquier barrio de Latinoamérica.

Marcos Camacho, nos expone las burocracias anacrónicas, y la falta de ética donde la ausencia de solidaridad ha sido el mayor error de los poderes oficiales.
La ética ha sido utilizada y regularizada por los poderes, y se proyecta a toda la sociedad como un deber ser, esta se pliega a todas las expresiones sociales, produciendo un intercambio simbólico que pretende hegemonizar en todos los ámbitos como una forma de ser y conducirse en la vida social, sin embargo, en esa forma de ser impera la violencia simbólica, donde la seducción de una hiperrealidad, es una forma de dominio.
Una violencia simbólica, es éticamente detestable, ya que atenta contra todos los que en su habitus no forman parte del campo que ejerce el dominio, esta violencia simbólica es ejercida en la soberanía del poder. Algunos son concientes de ellos, otros sucumben por miedo o ignorancia, ante la seducción.
Cuando Marcos Camacho, nos habla de la fabella donde creció y de que la única forma de hacerse visible, era en los desastres naturales,” Nosotros sólo éramos noticia en los derrumbes de las villas en las montañas o en la música romántica sobre “la belleza de esas montañas al amanecer”, populismo y mercado, la imagen mediatica evidenciando la ética de las autoridades por lo tanto, los que graficaron en las conciencias la violencia irónica circulante como valor simbólico, y al cual ellos no pertenecían, accedían o simpatizaban, el “todo vale” se convirtió en el arma de lucha.
Ahora, el tema que se hace criticable, es porqué si Camacho critica una forma del ser del sistema, porqué los pasos que sigue, son los mismos que las autoridades, en la ostentación, el poder, el lujo.
Los territorios virtuales, son los que todos al parecer quieren pertenecer, la violencia simbólica, se transforma, en la trampa, o en la miel.
El caos social, es el territorio real, ante este panorama; solo pueden cobrar sus “derechos” a través de la violencia. Dicha violencia es punitiva, por lo tanto, el individuo está condicionado por el poder, atrapado en una telaraña de la que no puede escapar, como dice Foucaut, sin embargo, se hace necesaria, esta filosofía humana, escrita en la acción.
Ante este panorama vemos violencia contra violencia, el imaginario social, ha sido derivado a una violencia simbólica, desplegada como formas de cultura, territorios irreales, ficticios y virtuales.
La entrevista realizada a Marco Camacho, nos indica, la perdida de la creencia en toda ética oficial, y de dominio simbólico (simulación de la no verdad)) en donde, nos orientamos como consumidores antes que productores, y necesariamente en esa “violencia simbólica”, esgrimida especialmente en los medios de comunicación, como la seducción de vida bellamente hiperreal. El concepto “simulacro” a decir de Baudrillard, lo explica como «El simulacro no es lo que oculta la verdad. Es la verdad la que oculta que no hay verdad. El simulacro es verdadero», Por lo tanto un instrumento de control.
El individuo naturaliza el consumo como un “foco cognitivo y moral de la vida”, el “vínculo integrador de la sociedad” (Bauman, 1992: 49)(.12) “Soy una señal de estos tiempos”, dirá en su entrevista Camacho, una señal que se levanta en la “post miseria”, en aquella que encontró en la droga una forma de “autogestión”, sin embargo, se reproduce la misma dinámica de el poder, quizás mas rápida y violenta, pero con un mismo fin, el consumo.
Entonces ¿quién se beneficia?, sin duda, que el mercado, y el poder oficial, porque no olvidemos que la delincuencia es el mejor “caballo de batalla”, de una estructura política-económica que promociona conceptos mediáticos de miedo, inseguridad, justicia y castigo como fraternal forma de ser e integrarse en la comunidad, no hacen mas que monopolizar la violencia. A decir de Foucault el poder en las sociedades modernas es una “red productiva” su tecnología productora es la vigilancia y la disciplina y su producto la sociedad disciplinaria en que vivimos." Este poder pondrá en circulación la docilidad del individuo, de su domesticación y castración. Es decir un sujeto en la norma. Sin embargo, hombres nacidos en el límite, serán los discursos vivientes de la inequidad del sistema.
En la entrevista de Camacho, él se identifica como “una señal de estos tiempos”, en que solo la reproducción de violencia puede alcanzar un grado al menos de autocrítica en los políticos. La post miseria, es el resultado del “habitus” de sociedad percibido, por aquellos que comparten la miseria. El mundo social vivido en la fabella, comprende un universo de experiencias, ámbitos de práctica y categorías de percepción y apreciación de acuerdo a lo que allí en la interacción se produce, como grupo.

(12) www.observacionesfilosoficas.net/alteridad.html

Cuando Camacho nos dice “Yo soy la señal de estos tiempos” lo que nos indica que es un producto de la historia vivida en la pobreza e invisibilidad de un sistema, este sistema, a decir de Bordieu, construye el fuera del “campo” de la circulación del mercado de capitales, un campo específico en que se desarrolla la practica y- Por otro, el sistema de relaciones que produce a los agentes de las prácticas: su habitus, que nos remite a las condiciones sociales de la producción de estos agentes en su historia anterior. Solo la pugna es posible, la construcción de una ética en la exterioridad del sistema.


Lo objetivo es la estructura social y lo subjetivo la internalización de esa estructura, entonces cuando leemos la entrevista de Camacho, y habla del miedo de la sociedad al delito perpetrado y de las soluciones imposibles a cualquier subsanación de la inmensa pobreza y sus consecuencias en las fabellas, responde a la absoluta convicción de su conocimiento internalizado de un sistema con “disposiciones duraderas”, manifestadas en el mapa social de Brasil.
En donde cada situación ha permitido que el “habitus” se reestructure, como una fuerza identitaria de aquella situación particular que altera, generando una respuesta contraria como forma de adaptación. Algo así como lo indica en la frase “La post miseria genera una nueva cultura asesina, ayudada por la tecnología, satélites, celulares, Internet, armas modernas. Es la mierda con chips, con megabytes. Mis comandados son una mutación de la especie social. Son hongos de un gran error sucio”.



Conclusiones

Articular el pensamiento de diversos autores, desde la ética a la sociología, nos permite, esgrimir lecturas ocultas, en el proceso que libera al hombre de sus opresores o dominadores. La violencia ejercida desde la debilidad del poder, y que en su acción totalizadora, de negación del otro en pos de lo mismo, sugiere que todo su despliegue en pos del orden y el bien común, está en la línea de virtud, por lo tanto no hay culpa, y la violencia y el rigor, se perpetúan en los diversos niveles, pero que en si obedecen a un hito principal, la Totalidad.
La experiencia de las fabelas y de sus líderes en la cárcel, nos plantea una situación que en donde el otro aún no es visto, a pesar de las luchas sociales, por lo tanto, al estar enajenado en la cultura y moral occidental, a pesar de vivir en la exterioridad de la misma, como podemos exigir una ética, cuando solo pediríamos el efecto regulador y castigador de la ética del dominador, en tanto, para reconocer la identidad de una ética Latinoamericana, debemos comprender, que la profundidad del acto de otro, es un camino señalado por una moral opresora y excluyente que lo ha permitido.
Si bien es cierto, Camacho es el hombre que no solo habla de la cultura asesina, sino que la pone en práctica, porque existe un quiebre tremendo en la sociedad, la exclusión ha diseñado a ese allien, que dice ser él. Vivir en los márgenes es un concepto demasiado suave para hablar de anulación y desprecio ya sea por la condición social, sexual, étnica, física, etc, exclusión también desde el lenguaje.
Los acontecimientos y la trasgresión que quede claro, que no se transformen en una noticia de una pagina policial, porque ese el pensamiento rápido, casi reflejo de la Totalidad, donde vemos los hechos y no los porque, tampoco es imputar, es mas bien estar en el lugar del otro. La alteridad es el humano camino, para esta Latinoamérica “dormida”. La alteridad es ese espacio para mirarnos y amarnos en la libertad del otro, por lo tanto de nosotros mismos.
La entrevista de Camacho, lleva al límite aquella ética que le castiga, porque es un concepto articulado desde el poder, por lo tanto corruptible. La alteridad parece diseñarse en las fabellas o en cualquier villa miseria, de Latinoamérica, entre los pares, no así desde las dominantes, acto que se ciñe a la falta de alteridad, tal cual fue la de la Conquista, donde la cosmovisión indígena, no fue vista como otra cultura, sino que la negación de la misma, en-cubriendola por la europea. Así también, la miseria, el hambre, y el delito, se denotan administradas desde el poder, como una formula de control y legitimización por jerarquías macro que han diseñado el panorama actual.
La Totalidad ha sido el gran error de la humanidad, su monólogo eternizado, ha provocado que grupos utilicen la presión o violencia, como un deber ético para ser escuchados, Dussell denomina “el otro infinito”.
Comprender el nuevo momento del ser, es también reconocer una ética que nace en Latinoamérica, y no desde los centros del conocimiento europeo; Nace de la sangre que derraman los que claman justicia, pero no la justicia mezquina, en pos de la entropía social.
Ver al otro es en definitiva oír su clamor, y acaso no será este mismo clamor, el camino para una reflexión, no solo de nuestro lado del continente, sino que también universal.

La sociedad del simulacro en libro “El Reverso de la Utopía”, de Braudillard, el autor nos explica: “se extiende como Disney existe para ocultar qué es el país “real”, toda la América “real”, una Disneylandia (al modo como las prisiones existen para ocultar la “lacra” que es todo lo social en su banal omnipresencia, reduciéndolo a lo estrictamente carcelario). Disneylandia es presentada como imaginaria con la finalidad de hacer creer que el resto es real, mientras que cuanto la rodea”.(pag.15)(13)En esencia, el margen se sitúa hoy mas allá de lo que el poder quisiera, violencia contra violencia, jugándose la muerte. El miedo y el domino territorial y virtual, la sociedad llorando por sus dientes falsos, debelados en su propia barbarie, en tanto, Dante nos saluda irónico desde lejos diciéndonos perdamos todas las esperanzas, porque este es el infierno.
La Totalidad en su expansión se perdió de vista a sí misma, emergiendo este paradigma de existencia frente al otro, en base a reconocerlo como tal. Y aunque el escenario parezca Dantesco se hace necesario que se profese una ética acorde a nuestro ser, reencontrado en el silencio obligado, en la opresión, el dolor, la magia, en si en los hechos concretos que dejan en la nebulosa, la ética totalitaria, que nos perdió de vista, esbozando sus propios intereses.

13)www.observacionesfilosoficas.net/alteridad.html


BIBLIOGRAFIA


BOURDIEU, P. y PASSERON, J.C., 1977, La reproducción. Elementos para una teoría del sistema de enseñanza. Laia. Barcelona

1492 El encubrimiento del otro Hacia el origen del "mito de la Modernidad" Enrique Dussel, pag.2
La Etica de la Liberación de Enrique Dussel










2 comentarios:

Anónimo dijo...

HOLA CREEME QUE ME SATISFACE VER TUS TEXTOS, LOS QUE TE HEMOS CONOCIDO, HEMOS VISTO TU CRECIMIENTO COMO PERSONA Y EN LO PROFESIONAL, ESO SE REFLEJA EXACTAMENTE EN TU TRABAJO ENTREGADO AQUI

Anónimo dijo...

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