Aproximadamente hace 17 años, realicé un reportaje audiovisual al tema de las animitas, en esa oportunidad, me focalicé en el "animita" del fina'o Raimundo, mito rural y ahora urbano por los desplazamientos geométricos de la ciudad. Según los devotos entrevistados, éste era un comerciante de San Nicolás, que recorría los campos y las ciudades vendiendo los enseres necesáreos de una dueña de casa, hilos, agujas, pañuelos, entre otras cosas. Uno de esos tantos días de comerciante, allá por 1902, sufrió un asalto a manos de Hipólito Campos, quien a pesar de las suplicas , le dio muerte en el lugar, llevándole los artículos de venta y el dinero. A los días una cruz fue depositada por vecinos, como testigo de la perdida de una vida, de un buen hombre, de su dolor y de su sangre derramada.
Como aquel lugar era tránsito diario de personas que venían en sus carretas desde San Nicolás a Chillan , era tradición traerle velas y flores. Al pasar de los años, la pequeña cruz puesta en inicio, se perdía entre la innumerables "animitas" que en su honor, fueron erigiendo aquellos que veían realizados las peticiones pedidas al "finaito Raimundo". Hoy la devoción se manifiesta mas allá de la oración o las casitas blancas de cemento o lata, allí la gente a través del "objeto" o si se quiere "fetiche"manifiesta el agradecimiento por favor concedido; Velos de novias, cintillos del equipo de fútbol Colo-colo, muñecos, zapatitos de niños, muletas, paisajes, etc, innumerables artículos son depositados en un árbol que es rodeado por las casitas que dan tributo a las conceciones positivas de este comerciante.
Aún en el siglo XXI, la fe y la devoción, desbordan las propias convicciones y credos, otorgando un espectro auxiliar de religiosidad popular a estas animitas que se levantan por lo violencia de la muerte. Aunque la Iglesia Católica no admite este tipo de devoción, no se manifiesta abiertamente en contra del rito, porque de alguna forma, las animitas hablan de una vida mas allá de la vida.
Aún en el siglo XXI, la fe y la devoción, desbordan las propias convicciones y credos, otorgando un espectro auxiliar de religiosidad popular a estas animitas que se levantan por lo violencia de la muerte. Aunque la Iglesia Católica no admite este tipo de devoción, no se manifiesta abiertamente en contra del rito, porque de alguna forma, las animitas hablan de una vida mas allá de la vida.
Una de las persona entrevistadas en esa oportunidad, manifestaba, que su creencia y semanal visita a la animita, venía desde la enseñanza de su madre, quien conoció personalmente a Raimundo Venegas. En dicha entrevista, el recuerdo de la animita, no se condecia con el olvido en el cementerio de San Nicolás de los restos de Raimundo Venegas, que por no existir familiares, sus restos fueron olvidados, hoy no hay cruz , ni señal que le recuerde.
Porqué mencionar todo esto, creo que el rito sigue constituyendo una forma de materializar o fundar un propósito, tal cual lo hicieron los antepasados. El rito que se articula objetivamente alrededor de una animita es la conección entre la vida y la muerte y la conciliación de ambas.
La animita, en el mapa espiritual de nuestra cultura responde a un fenómeno emulado desde el sur de España, en que se erigía un montón de piedras en el lugar donde había muerto alguien tragicamente. Sobretodo tratandoce de aquellos excomulgados o desconocidos que eran enterrados a un lado del camino. Cada vez que las personas que pasaban por el lugar veían el cumulo de piedras donde la acción inmediata era protegerce de esos espiritus o buscar su protección para el viaje, dejando una piedra mas encima a modo de ofrenda. Al parecer el miedo hacia estar bien o en paz con los espiritus. Hoy se ve esa ánima mas cercana por decirlo de algun modo, ya que actua como intermediaria entre la tierra pagana y el cielo divino para hacer de nuestros anhelos una realidad.
Porqué mencionar todo esto, creo que el rito sigue constituyendo una forma de materializar o fundar un propósito, tal cual lo hicieron los antepasados. El rito que se articula objetivamente alrededor de una animita es la conección entre la vida y la muerte y la conciliación de ambas.
La animita, en el mapa espiritual de nuestra cultura responde a un fenómeno emulado desde el sur de España, en que se erigía un montón de piedras en el lugar donde había muerto alguien tragicamente. Sobretodo tratandoce de aquellos excomulgados o desconocidos que eran enterrados a un lado del camino. Cada vez que las personas que pasaban por el lugar veían el cumulo de piedras donde la acción inmediata era protegerce de esos espiritus o buscar su protección para el viaje, dejando una piedra mas encima a modo de ofrenda. Al parecer el miedo hacia estar bien o en paz con los espiritus. Hoy se ve esa ánima mas cercana por decirlo de algun modo, ya que actua como intermediaria entre la tierra pagana y el cielo divino para hacer de nuestros anhelos una realidad.
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